¿Cómo surgió la Obra de María en África?
La llegada de la Obra de María a África es una historia que inspira fe y perseverancia. Todo comenzó en un momento de profunda espiritualidad. Durante una noche de culto, se reveló una profecía: Dios tenía planes para un pueblo que, durante siglos, se había enfrentado a la esclavitud y al sufrimiento. El continente africano sería el escenario de una transformación espiritual.
El Primer Paso: Una invitación inesperada
A pesar de no haber pisado nunca África, Gilberto Gomes fue llamado a embarcarse en su primera misión. Una invitación de un obispo francés, que necesitaba apoyo en Costa de Marfil, marcó el inicio de este viaje. Fue una experiencia marcada por la acogida y los desafíos. En medio de las dificultades de comunicación y los conflictos locales, la fe demostró ser más fuerte.
Resiliencia en medio de los obstáculos
Había muchos retos en la región. Hubo momentos en que el consejo sugirió poner fin a la misión, pero Gilberto tomó la decisión de continuar. Esta actitud valiente fue esencial para consolidar la presencia de la Obra de María en el continente. Hoy, la misión se ha extendido a 26 países africanos.
Colaboración y espiritualidad compartida
La asociación con otros movimientos espirituales, como Jovens Sarados y Canção Nova, aportó fuerza a la misión. Con un liderazgo alineado y el apoyo de voluntarios, fue posible superar los obstáculos financieros y logísticos que surgieron en el camino.
La primera vocación africana
Entre tantas historias notables, una merece ser destacada: Prisca, una joven de Benin, encontró su vocación en la misión. En un momento de discernimiento espiritual, fue invitada a conocer la Obra de María en Brasil. Hoy, Prisca dedica su vida a la misión y es un símbolo vivo del poder transformador de la fe.
Un viaje en constante crecimiento
Lo que comenzó como una simple invitación se ha convertido en una red de misiones que repercute en miles de vidas. La historia de la Obra de María en África es un testimonio de cómo la fe puede superar las barreras culturales, económicas y sociales.
Conclusión
La expansión de la Obra de María es la prueba de que la fe y la perseverancia pueden abrir caminos que antes parecían imposibles. Esta historia de valentía sigue inspirando a muchos a unirse por un mundo más justo y espiritualizado.