La consagración al celibato es uno de los momentos más profundos y significativos de la Comunidad Católica Obra de María, pues marca la entrega total de sus miembros al servicio de Dios y de la evangelización. Durante la ceremonia, cargada de simbolismo y oración, los consagrados asumen públicamente sus compromisos, renovando su voluntad de vivir plenamente y entregados al carisma de la comunidad.
Recientemente, Cleiton Amorim y Marina Nogueira dieron sus últimos pasos en este camino, consagrando sus vidas al celibato. Ambos, con muchos años de experiencia en la comunidad, respondieron a la llamada de Dios con generosidad, comprometiéndose a dedicarse plenamente a la misión de evangelización.
El rito de consagración incluyó momentos de oración profunda, la entrega de anillos como símbolo de compromiso y la proclamación pública de los votos. Durante la celebración, los participantes reafirmaron que el celibato consagrado es una vocación especial, que ofrece libertad y disponibilidad para servir más plenamente a las necesidades de la evangelización.
La ceremonia fue también una oportunidad para renovar la espiritualidad y el propósito de los célibes veteranos, que reafirmaron sus votos con alegría y entusiasmo. En un espíritu de gratitud, la comunidad alabó a Dios por estas vocaciones, pidiendo que florezcan nuevas llamadas dentro de la Obra de María.
Este momento es un testimonio del poder del amor divino, que sigue inspirando a hombres y mujeres a dar su vida por completo, viviendo el Evangelio con valentía y fidelidad.